7 febrero 2020

Te debo una comida, José Luis

Esta semana ha sido un poco más triste para todos nosotros porque se ha muerto un grande. Era inmenso, más bien. Porque ya no era una cuestión de lo que él ocupara, que ocupaba, sino de lo que suponía verlo, escucharlo, descubrirlo. 

Era un gran defensor de los orgasmos. Sí, sí. De los orgasmos. Decía que debíamos usarlos constantemente. Y buscarlos mucho más. Gustaba de contar sus primeras aventuras amorosas, siendo un jovenzuelo “con mocos del frío, porque en Albacete se tienen mocos hasta mayo”. 

Tenía un discurso pausado por el ritmo, socarrón e irónico, Cuánta razón tenía cuando decía que casi nadie se enfada si le preguntas, “oye, ¿quieres un orgasmo? 

José Luis Cuerda era un señor. Un señor como pocos. Capaz de contarte una conquista sin que hubiera necesidad de que te diera detalles, porque solamente con la situación que recreaba, bastaba para que te gustara. 

La última la pagaste tú. Te debo una comida, José Luis. Que eso dicho “por la del sexo”, te encantará.

Artículos relacionados

avatar
AVISO: CONTENIDO PARA ADULTOS Este contenido es para adultos. Si no tienes la edad legal para acceder o lo consideras inapropiado puedes salir ahora.`